La Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad celebra sus nueve años de actividad con dicha novedad
López Revuelta: "Es importante que nuestra Semana Santa esté viva, sea dinámica y sometida a debates"
El director de Comunicación de la Junta es el pregonero este 2025, un anuncio a cargo de quien estuvo 20 años ligado a la Pasión desde el ámbito profesional
Julio López Revuelta no creció rodeado de ritmos procesionales, de capirotes o de túnicas. Este salmantino no rozó la Semana Santa salmantina más allá de los típicos encuentros que se hacen muchos por las calles mientras pasea con amigos o de esos planes familiares que en muchas ocasiones llevan a los padres a acercar a sus hijos a la fe. Sin embargo, el camino de López Revuelta con la Pasión llegó por trabajo. Contactó directamente con ella desde la concejalía de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de Salamanca, una labor por la que tuvo que entablar conversaciones con las diferentes cofradías de la ciudad para los preparativos u organizar eventos de todo tipo junto a ellas. Ahí apareció un sentimiento que, durante dos décadas, no ha dejado de crecer. Ahora, este charro será el encargado de realizar el pregón de la Semana Santa 2025 y explica sus sensaciones a Tribuna Salamanca.
- Lo primero de todo, ¿qué significa para usted ser designado como pregonero de la Semana Santa?
- Pues es un honor y una tremenda responsabilidad que afronto además con la intención de poder devolver a la Semana Santa y, muy especialmente, a los cofrades por todas las enseñanzas, todo el cariño y el afecto que ellos me han dado a lo largo de estos 20 años, desde que empezara mi etapa municipal a asumir competencias relacionadas con la Semana Santa de nuestra ciudad y hasta el día de hoy, que todavía sigo participando en todas las actividades que ellos tan generosamente tienen a bien invitarme.
"De cada momento me quedo con algo y eso lo puedo extender a todas las cofradías"
- Más allá de esos 20 años de vida municipal, ¿cuál es su primer recuerdo de la Semana Santa salmantina?
- Lo primero que hay que aclarar es que yo no soy cofrade, por lo tanto, yo he accedido a la Semana Santa de forma tardía. Todos los salmantinos tenemos recuerdos de cuando nos hemos cruzado con alguna procesión cuando somos pequeños, de la Borriquilla, y en otras ocasiones, cuando estando en la calle hemos visto alguna procesión, sin saber muy bien de qué imagen, de qué Cristo, de qué Virgen o de qué Cofradía se trataba incluso desde qué templo salía, pero sí siendo consciente que era una de las señas de identidad de nuestra ciudad.
Lo que ocurre es que puedo contar la experiencia de cómo desde un ámbito laboral, en este caso, desde el servicio público, puede descubrirse la Semana Santa, poco a poco meterse en ella y que al final pase de ser un área dentro de las atribuciones municipales que se puede encontrar cualquiera en el Ayuntamiento a ser una auténtica devoción para uno, algo con lo que te apetece vivir y convivir el resto de tu vida.
- ¿Tiene alguna salida procesional o alguna imagen que le llame más o que para usted sea la imagen de la Semana Santa salmantina?
- Todas tienen un significado, tienen una enseñanza, y esa va a ser una parte troncal del pregón. Las enseñanzas y los valores que parten, desde luego, desde el mensaje religioso, pero que al final se pueden aplicar a cualquier ser humano para que sea mejor en su día a día.
Creo que valores como la hermandad, la solidaridad, ayudar al prójimo, el trabajo en equipo… Tantas y tantas enseñanzas tiene cada Semana Santa, cada cofradía, que cuando están en la calle y cuando ellos representan la palabra de Dios en una manifestación de religiosidad popular, cuando te metes en el día a día y descubres todos esos valores que hacen que para mí, la salida penitencial de cada una, los momentos previos a esas salidas que he podido compartir con todos, las épocas y los momentos de alegría cuando las cosas salen bien, también cuando las cosas no salen y para lo que has estado trabajando durante todo el año, no lo va a poder ver la gente que haya acudido a las calles a encontrarse con la procesión.
De cada momento me quedo con algo y eso lo puedo extender a todas las cofradías, porque he tenido la suerte de poderlo compartir con todas, así que es difícil poder quedarme con un momento cuando realmente son muchos los que he vivido y los que intentaré también compartir en el pregón del martes.
"En Salamanca, la ciudad es una protagonista principal en todas esas procesiones"
- Por lo que me está contando, el pregón versa sobre las cofradías, ¿va a haber algún tema más que pueda contarnos?
- Un pregón es en esencia un anuncio, por lo tanto, tiene que informar de lo que está por acontecer, de lo que va a pasar, y se debe hacer con el máximo rigor posible. Por lo tanto, el pregón va a tener una parte en la cual se va a poner encima del escenario cómo es nuestra Semana Santa. En segundo lugar, es una suma de continente y contenido. En Salamanca, la ciudad es una protagonista principal en todas esas procesiones. Esto así dicho, podría ser hecho por cualquiera, de hecho, podría ser hecho cada pregón por la misma persona. Por lo tanto, el hecho de que se cambie de pregonero es para dotarle de una visión personal. Y ahí es donde entra la parte de todo lo que yo he vivido con ellos, de todo lo que he podido descubrir en mi trabajo con las cofradías y esa es la última parte, que de alguna forma va a hilar todo ese contenido.
Para mí supone un reto porque hay que tirar de recuerdos, porque hay que hablar de emociones, y siempre cuesta desnudarse en público y hablar de emociones, pero también creo que es de justicia, porque al final, si yo tengo una percepción actual sobre cómo es nuestra Semana Santa no es sólo por ver las procesiones, no es sólo por haber trabajado en la edición de libros o de vídeos para promocionarla cuando he sido concejal de Cultura, Turismo o Patrimonio, sino que esa percepción que tengo surge en buena parte de convivir en tantos momentos con ellos. Por lo tanto, creo que esa va a ser la combinación que te puede orientar de por dónde puede ir el pregón.
- Habla de los recuerdos, ¿tiene alguno que pueda comentarme que no aparezca en el pregón?
- He desechado muchísimas vivencias y realmente es difícil quedarse con alguno. Hablo de momentos que tienen un interés, a la hora de relatarlos en el pregón, para trasladar una enseñanza, para trasladar una reflexión, porque también quiero que mi pregón haga pensar a la gente, nos cuestionemos ciertas cosas y veamos cómo se puede mejorar. En ese sentido, creo que es importante que nuestra Semana Santa esté viva, sea dinámica y que se pueda también estar siempre sometida a todo tipo de debates y opiniones, eso es bueno.
Para eso sí es verdad que utilizo muchos de los momentos que yo he vivido de una forma muy personal, pero si me pides que me quede con uno, me quedo sin duda alguna con los momentos previos a las procesiones que he podido vivir con ellos. He participado en muchos actos de Semana Santa y en muchos actos de Cuaresma de forma activa con ellos, he participado a la hora de diseñar nuevos cambios de recorrido, a la hora de incorporar a imágenes a nuestra Semana Santa o al nacimiento de distintas cofradías mientras he sido concejal. Pero, si me debo quedar con algo de todo eso que he vivido es cada semana de Pasión, cuando tan generosamente me han invitado a las cofradías, a estar con ellos presentes en los momentos previos a que salga la procesión. Cuando eres testigo de esa atmósfera, de cómo los preparativos llevan esa tensión para que todo salga perfecto, ver realmente la representación real de la hermandad entre personas que, en este caso, están unidas por la fe y por la devoción, todo eso se palpa en esos momentos. Sin duda alguna es con lo que me quedo.
Tal es así que desde que salí del Ayuntamiento y sin esas ocupaciones municipales, he seguido participando en esos momentos previos cuando se me ha invitado, porque de verdad las procesiones en la calle lucen porque nuestra ciudad es, sin duda alguna, el mejor escenario sobre el que poner esos pasos y esas imágenes, pero ver dentro a los cofrades cómo trabajan, cómo preparan las cosas para que todo salga, esa tensión sumada a la ilusión que tienen, porque la gente de la calle, turistas, visitantes y fieles se acerquen a rezar a sus imágenes, a pedirles, a hacer plegarias, y la ilusión con la que ellos lo preparan todo antes de salir… Eso es algo que yo puedo decir y ahí me quedo con todas las hermandades, absolutamente, las que salen desde los grandes templos, como la Catedral o la Clerecía y las que lo hacen desde pequeñas parroquias, como puede ser Jesús Obrero o la iglesia del Arrabal. Eso, para mí, es, desde luego, un momento y unos recuerdos que he vivido con ellos que jamás olvidaré.
- Ha estado ligado a la Semana Santa por su faceta política y está acostumbrado a hablar en público, ¿dar el pregón le pone nervioso o de momento está bien?
- Desde luego es un reto al que no me he enfrentado jamás porque por mis obligaciones, tanto en el Ayuntamiento como en la Junta de Castilla y León, he hablado en público en muchas ocasiones, pero nunca he sido con el lenguaje de la fe y nunca he hablado en público de mí. Normalmente, suelo hablar en público de los demás o de la gestión, pero nunca he hablado sobre lo que yo pienso y siento. Por lo tanto, no es fácil mostrar a los demás una parte que entiendo que todos tenemos tan íntima, ni más ni menos, que tiene que ver con la relación con Dios y con cómo un acontecimiento religioso, cultural, patrimonial y turístico, lo veo desde una perspectiva no de una persona que es un cargo público, sino de cómo lo veo yo, como Julio, como persona.
Eso me va a obligar a hablar con el corazón y, evidentemente, es algo a lo que ya te puedo garantizar que no estoy acostumbrado, que no he hecho nunca y que, en este caso, tiene que estar lleno de verdad para que las personas que a mí me escuchan, que me conocen, que han sido testigos de todo lo que estoy contando, esa verdad que yo quiero transmitirles llegue. Si no es así, habré fracasado. Si es así, será el pregón que siempre he querido dar.
"No es fácil mostrar a los demás una parte que entiendo que todos tenemos tan íntima"
- Por último, hablando desde esa faceta personal que comentaba, ¿qué le diría a los turistas, a la gente de fuera, para que venga a ver la Semana Santa de Salamanca?
Pues les diría que, más allá de lo obvio que es disfrutar de unas tallas magníficas, de unos cortejos procesionales cuidados donde la estética impera y donde, además, todo tiene que salir como lo que ha sido tantas veces ensayado, más allá de eso y más allá de la combinación con un marco incomparable, con una ciudad patrimonio de la humanidad, con una Salamanca iluminada, que da un entorno como no hay otro, pues más allá de todo eso que es lo que se ve a simple vista, les diría que pudiesen compartir aquellos actos que hacen que nuestra Semana Santa sea única.
Que puedan acudir a aquellos momentos que son un símbolo para nosotros y que son muchísimos, indescriptibles, que cada cofradía tiene uno, y por qué pasan las cosas, por qué se hace ese acto en un determinado momento, yo a ellos es a lo que les invitaría, porque entonces es cuando captarían la esencia de nuestra Semana Santa y podrían preguntarse por qué se hacen esas cosas. Eso es lo que creo que hace única cada Semana Santa, el resto es verdad que tenemos en toda Castilla y León Semanas Santas declaradas de interés turístico internacional, que son muy atractivas y muy interesantes, en España qué te voy a contar, pero creo que la riqueza está en la originalidad y está en que son genuinas, cada una en lo suyo, cada una en su ámbito, cada una con su advocación o con aquella misión por la cual esos hermanos, los cofrades, se unieron en su día, fíjate en el caso de la Vera Cruz, hace ni más ni menos que más de 500 años, en 1506, por lo tanto, les pediría que ya que están, una vez que hayan disfrutado de la plasticidad y la belleza de nuestras procesiones y de la ciudad, den un pasito más, que conozcan el porqué de la oración universitaria, por qué en los años 70 se crea la Hermandad del Amor y Paz, por qué el fervor de Pizarrales se lleva desde la Hermandad del Silencio en una pequeña iglesia de un barrio, qué simboliza la Virgen de la Soledad, la señora de Salamanca, cómo cuidamos nuestro patrimonio a través de un Cristo de la Agonía que este año cumple 500 años en la catedral...
Esos son datos que uno no ve a simple vista y puede buscar, porque, por suerte, se editan vídeos, materiales, los medios de comunicación hacen una labor inmensa, e invitaría que a eso que normalmente disfrutamos los salmantinos, las personas que vengan a conocernos también tuvieran esa curiosidad y lo leyesen o lo vieran, porque entonces se iban a llevar de verdad la imagen de la esencia de nuestra Semana Santa.
El director de Comunicación de la Junta es el pregonero este 2025, un anuncio a cargo de quien estuvo 20 años ligado a la Pasión desde el ámbito profesional
Una obra con clara predilección por los paisajes marítimos y de montaña, con suaves tonalidades y un estilo impresionista muy personal
El recital, que tendrá lugar el martes día 8, estará interpretado por los alumnos de las orquestas de Enseñanzas Elementales