El día a día de un bombero en Salamanca: formación diaria, entrenamientos físicos y continuos simulacros en guardias de 24 horas

Los bomberos están por y para "las tareas que la sociedad demanda y es lo bueno de un cuerpo de este tipo, que es dinámico y al servicio de los ciudadanos". Tribuna de Salamanca vive en primera persona la rutina diaria en el parque de bomberos con llamada de alarma de por medio. 

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El día a día de un bombero en Salamanca: formación diaria, entrenamientos físicos y continuos simulacros en guardias de 24 horas
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Tribuna de Salamancacomo consecuencia de la celebración, aunque dos años más tarde, del 25 aniversario de la inauguración del parque de bomberos actual, ha querido introducirse en el día a día y la rutina propia de un bombero, cuya razón de ser, según nos explica Antonio Cid, oficial y número dos del parque, es "servir a los ciudadanos". La pandemia frenó sus vidas personales, pero aceleró exponencialmente sus vidas profesionales, obligados a adaptarse a una realidad nada previsible y en la que se actuaba sobre la marcha. Precisamente, la pandemia no ha hecho otra cosa si no acrecentar la prestación de una mano, de una ayuda, que los bomberos vienen desarrollando en los últimos años: atender a personas mayores que viven solas en sus domicilios. 

 

Pequeños gestos como levantar a alguien que se ha caído, poder sacar de casa a una persona con discapacidad física o retirar ramas a punto de caerse. Los bomberos se han adaptado "a las tareas que la sociedad demanda y es lo bueno de un cuerpo de este tipo, que es dinámico y al servicio de los ciudadanos", comenta  Fernando Carabias, concejal de Urbanismo, Fomento, Protección Ciudadana, Tráfico y Transportes. Además, el mismo, apunta a un "gran cambio" en la actividad y dedicación de los bomberos consecuencia de la pandemia principalmente, pero también del "envejecimiento de la población": Nos hemos tenido que adaptar y se ha puesto a prueba al cuerpo de bomberos que ha realizado labores que jamás hubiera pasado que tendría que llegar a hacer". 

 

"Antes el bombero se dedicaba más al indendio y ahora el trabajo está mucho más tecnificado. Se va adaptando la operativa y se van incorporando nuevos medios. Recientemente, por ejemplo, hemos incoporado un enchufe para los vehículos eléctricos, de tal manera que se pueda intervenir en condiciones de seguridad dentro de él. De hecho, es el último equipo incoporado", argumenta el jefe de bomberos en Salamanca. 

 

A la mente de cualquier persona viene la figura del bombero en el momento de apagar un fuego, sin embargo y según se informa desde dentro, el avance de la seguridad y la tecnología dentro de los hogares ha disminuido el número de incendios. Al mismo tiempo y por otra parte, han surgido situaciones que antiguamente eran "impensables", pero que ahora "forman parte del día a día". De hecho, en un caso como el de filomena se organizan "intervenciones muy rápidas, pero muy segudias, en las que no hay descanso y eso lleva al agotamiento", explica Damián Ramos, jefe de los bomberos. 

 

Así, en un día de ciclogénesis en el que sube el nivel de intervenciones, "no es predecible el trabajo, puedes hacer una planificación que se puede ver afectada y rota en cualquier momento". Eso sí, "lo predecible ha de estar controlado", teniendo en cuenta que "son muy distintos los tipos de trabajo". En ese momento suenan las alarmas por toda la instalación, "un riesgo para la ciudadanía, actuámos". ¿Cómo se procede? En primer lugar, se avisa y el operativo inmediatamente, se dirige al angar para salir con el vehículo y actuar. 

 

El servicio operativo y la rutina del bombero

 

La plantilla del servicio de bomberos de Salamanca está formada por cinco turnos de guardia, ofreciendo un servicio de 24 horas al día los 365 días del año. De esta forma, un turno trabaja y los otros cuatro están descansando, para un total de 24 por 96 horas. Concretamente, se trabaja en un horario de 14:00 a 14:00 horas. ¿Qué ocurre durante un turno entero de guardia? Se conforma un régimen interno, de tal manera, que "no solo se está esperando a que suene la alarma", sino que se han de realizar trabajos internos de forma previa, precisamente "para estar preparado y despues dar el servicio", como explica Antonio Cid. En definitiva, "se vive y se convive". Los grupos están compuestos por un mínimo de trece efectivos establecidos, diez bomberos conductores y tres mandos intermedios. 

 

La guardia: "Lo primero que se hace es la revisión de vehículos y material. La puesta a punto de todo lo que después se va a utilizar en una intervención. Posteriormente, durante la tarde hay establecida una práctica en formato de taller, por ejemplo, de manejo de herramientas, una maniobra, una simulación de incendio o escarcelación de una persona atrapada en un vehículo o accidente de tráfico. A continuación, hay tiempo libre para que el personal haga su práctica deportiva de manera libre. Ya anteriormente, durante la mañana y una vez empezados los talleres a las 07:30 el personal tiene la obligación de ir a la preparación física con un monitor deportivo. Este es en resumidas cuentas el día a día de la guardia", cuenta el oficial de bomberos. 

 

¿Hasta qué punto resulta importante el crear 'piña' entre el personal? "Se vive y convive como decía, por lo que los turnos de guardia generan unos lazos y vínculos importantes. Es parte del éxito a la hora del desempeño del trabajo en intervención, independientemente de las competencias y las aptitudes de cada efectivo, así como la dirección del mando. Nosotros decimos que nuestra segunda familia son los bomberos, después de la propia son las personas con las que más tiempo pasas y además con mucha confianza". 

 

¿En qué se basa esa formación continua por parte del bombero? "A diario hay una obligatoriedad ya establecida en calendario. Es una formación continua y a mayores hay unas serie de acciones formativas que oferta el propio Ayuntamiento, que oferta la Junta de Castilla y León, que los bomberos pueden solicitar. Independientemente de ello, la más importante es la interna, la diaria. Todo lo que no se practica se olvida y aquí es lo que pretendemos, que el bombero mantenga las habilidades y destrezas, que esté a punto y sepa coordinarse y organizarse. 

 

¿Hasta qué punto se pueden ver modificadas estas prácticas ya establecidas? "La prioridad es la atención al ciudadano, es nuestra razón de ser. El hecho de que haya una intervención genera una interrupción dentro del orden interno, pero está ya establecido. Es decir, no a todos los servicios van todos los bomberos. Si es necesario puede llegar a paralizarse la actividad por completo, pero sí es un número muy reducido de efectivos se seguirá con lo que se estaba". 

 

¿Cómo se vive un día en el parque de bomberos con más de 50 intervenciones? "Son días de viento, inundaciones... esos quizás son los días donde más intervenciones puede haber, unas 30,40 o 60 intervenciones perfectamente. Ahí nos organizamos a base de relevos, sobre todo, hay es necesario organizar la logística para mantenerte en el tiempo, hacer los relevos correspondientes y reforzar con personal. Siempre hay que avisar a más personal. Son pocas las ocasiones al año, pero todos los años tenemos", señala. 

 

Como pequeños detalles resaltar que los bomberos operativos en cuanto llegan sacan sus trajes de los vestuarios para estar preparados ante cualquier situación, que el turno que entra limpia el atuendo del que sale, no hay ni ha habido una chica en la plantilla y todos los fines de semana los bomberos revisan los 1.100 hidrantes con los que cuentan para adelantarse a cualquier desperfecto. 

 

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