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Un lustro del primer caso de coronavirus en Salamanca: Así se vivió el inicio de la crisis sanitaria

El 2 de marzo de 2020 se confirmaba el positivo de una estudiante de 19 años que había estado en Italia; cinco días antes se había comunicado el primer caso en CyL

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Un lustro del primer caso de coronavirus en Salamanca: Así se vivió el inicio de la crisis sanitaria
Muestra Covid 19
Teresa Sánchez
Teresa Sánchez
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El 27 de febrero de 2020 es una fecha que marca un antes y un después en la historia reciente de Salamanca y de toda Castilla y León. Fue entonces cuando se registró el primer caso de coronavirus en la comunidad autónoma, un hombre joven en Segovia, cuya infección estuvo vinculada a un viaje reciente a Italia. Aunque aquel paciente fue el primero de la región, su caso resultó ser solo el inicio de una cadena de eventos que transformaría nuestras vidas, nuestra forma de relacionarnos y de percibir la realidad cotidiana.

Poco después de este primer diagnóstico en Segovia, Salamanca se vería también afectada por la llegada del virus. El 2 de marzo de 2020, las autoridades sanitarias confirmaron el primer caso en nuestra ciudad: una joven estudiante de 19 años de la Facultad de Educación de la Universidad de Salamanca, quien había regresado de Italia, epicentro europeo del brote en ese momento.

Su diagnóstico fue una alarma para la comunidad universitaria, que rápidamente se movilizó para tomar las medidas necesarias. Afortunadamente, la joven se encontraba estable y fue aislada en su domicilio, siguiendo los protocolos de salud pública establecidos por la Junta de Castilla y León.

La Universidad de Salamanca, ante la confirmación del primer caso en su comunidad universitaria, activó rápidamente su protocolo de comunicación, y la Comisión Informativa de la institución, integrada por expertos en salud, trabajó de la mano con las autoridades sanitarias para garantizar la seguridad de sus alumnos y personal, más de 30.000 personas. Los estudiantes fueron informados sobre los procedimientos a seguir, y se establecieron medidas de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación del virus.

Ese primer caso en Salamanca puso en evidencia la rapidez con la que el coronavirus se había esparcido desde su aparición en China a finales de 2019. Con el paso de las semanas, las noticias sobre nuevos contagios fueron sumándose, y el panorama se tornaba cada vez más incierto. La ciudad, que por entonces no era consciente del impacto que tendría esta crisis sanitaria, se preparaba para lo inesperado: el confinamiento, el cierre de la universidad y de otros centros educativos, la incertidumbre en los hospitales y las largas semanas de cuarentena.

El proceso de contención del virus no fue sencillo. Desde los primeros casos, las autoridades regionales pusieron en marcha protocolos de actuación que involucraban una estrecha colaboración entre Sanidad, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, y los servicios de Salud Pública locales. A partir de ahí, cada diagnóstico de COVID-19 conllevaba una serie de pasos: aislamiento de los pacientes, identificación de sus contactos estrechos y seguimiento exhaustivo del entorno cercano. Hoy, casi cinco años después, recordamos esos primeros casos en el que fue el comienzo de una crisis sanitaria global que transformó el mundo tal y como lo conocíamos.

En Salamanca, como en el resto del país, el impacto de la pandemia se sintió de manera profunda.