Conectados

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Por Emilio Rodríguez García

El hábito de leer, ese gran desconocido


La lectura y la escritura han sido pilares de las sociedades modernas, pero hoy parecen estar en peligro de extinción. No por decreto ni por censura, sino por algo mucho más sutil y peligroso: la comodidad de no hacerlo.

Las redes sociales, los videojuegos y los formatos audiovisuales han convertido el acto de leer en una actividad de nicho. ¿Quién necesita esforzarse en leer párrafos cuando un video de 30 segundos ya lo dice todo? ¿Para qué reflexionar si los algoritmos nos ofrecen respuestas precocinadas? El mundo que se nos avecina con la inteligencia artificial, da miedo.

La alfabetización, tal como la conocemos, está siendo reemplazada por una nueva forma de consumo rápido y fragmentado de la información. Y esto, según la OCDE y el Financial Times, podría traer consecuencias serias.

Se habla incluso de una 'sociedad post-alfabeta', dominada por la intuición superficial, el cliché fácil y la gratificación inmediata. ¿Lo veis exagerado? Quizás, pero si los estudios indican que cada vez leemos menos y dependemos más de contenidos visuales y generados por inteligencia artificial, no parece un futuro tan improbable. Lo llamativo es que esta tendencia no es accidental: está diseñada. La economía de la atención premia el consumo rápido y la reacción visceral, dejando poco espacio para la pausa, la duda y el pensamiento crítico.

Sin embargo, todavía hay quienes resisten. Se habla de 'resistencia cognitiva': la capacidad de sostener pensamientos complejos en un entorno dominado por distracciones constantes.

Leer un libro, escribir una idea bien estructurada o analizar un argumento complejo se están convirtiendo en habilidades diferenciadoras. En un mundo de respuestas rápidas, pensar profundamente es un acto de rebeldía. Yo me lo tomo con filosofía y me ayuda enormemente organizar la información en mi newsletter SEO. Es como un diario profesional, donde clasifico, proceso, organizo y comparto la información que considero más relevante.

Por lo tanto, mientras algunos se deslizan hacia una existencia de clics y swipes, otros encontrarán en la lectura un superpoder. La pregunta es: ¿en qué grupo quieres estar?